El Consejo de Seguridad de la ONU condenó los ataques a la embajada de Brasil en Honduras

El órgano internacional exigió que el gobierno de facto de Micheletti cese el hostigamiento a la sede diplomática donde está refugiado el presidente Zelaya; no mencionó cuestiones políticas dado que eso le corresponde a la OEA.

NUEVA YORK.- El Consejo de seguridad de la ONU exigió este mediodía al gobierno de facto de Honduras que cese el hostigamiento de la embajada de Brasil donde se encuentra refugiado el presidente Manuel Zelaya.

El organismo condenó “los actos de intimidación” del gobierno de Roberto Micheletti contra la sede diplomática brasileña en Tegucigalpa y pidió que cese este tipo de “acoso”.

En una declaración leída ante la prensa por la embajadora estadounindense ante la ONU y que preside el Consejo de Seguridad, Susan Rice, el organismo instó al gobierno de facto a que “se asegure la seguridad de todos en la embajada y se preserve la inviolabilidad de la misión”.

Asimismo, el Consejo pidió que se reinstaure el total de suministro de agua, luz, comida y de las comunicaciones a la legación diplomática brasileña. También se hizo un llamamiento a todas las partes a que “se mantengan en calma”.

La decisión del organismo se produjo tras recibir un informe del canciller brasileño Celso Amorim que le pidió un pronunciamiento para poner fin a los actos hostiles contra su embajada en Tegucigalpa.

“La embajada ha estado virtualmente sitiada” desde el lunes pasado cuando el presidente constitucional hondureño Manuel Zelaya halló refugio en ella, dijo Amorim a los 15 miembros del Consejo de seguridad reunidos en sesión formal.

“El gobierno de Brasil está muy preocupado de que la misma gente que perpetró el golpe de Estado en Honduras puede atentar contra la inviolabilidad de la embajada para detener por la fuerza al presidente Zelaya”, agregó.

Según Amorim, la sede diplomática “ha sido sometida a actos de acoso e intimidación por las autoridades de facto”, incluyendo cortes de agua y electricidad, bloqueo de comunicaciones, equipos de agresión sonora y obstáculos a la libre circulación de personal y víveres.

El canciller denunció que esas acciones constituyen una “clara violación” de la Convención de Viena y pidió al Consejo de seguridad de la ONU una “condena expresa” de la misma para evitar cualquier otro acto hostil.

Organo competente. El acoso a la embajada brasileña en Tegucigalpa es el único aspecto que le compete al Consejo de seguridad, aclaró una fuente diplomática, ya que la cuestión política permanecerá en la esfera de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Uno de los desenlaces posibles que se espera es que la presidente en ejercicio del Consejo, la embajadora de Estados Unidos Susan Rice, haga una declaración expresando la preocupación de sus miembros por la seguridad de la embajada.

En Honduras, el presidente de facto Roberto Micheletti anunció ayer que aceptaba reanudar el diálogo con el derrocado Zelaya en busca de solucionar la crisis política.

El gesto no impidió que los 15 miembros del órgano ejecutivo de la ONU, -incluyendo Costa Rica y México- deliberasen sobre la situación, enfocándose en las cuestiones de seguridad que le competen.

Centenares de soldados y policías antimotines fuertemente armados rodean la embajada, situada en una céntrica zona de Tegucigalpa, donde el derrocado Zelaya permanece junto a decenas de seguidores y algunos miembros de su familia.

Agencias AFP, Reuters y ANSA

Comentarios Vía Facebook:

Powered by Facebook Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.