29 de Noviembre en Honduras: la gran farsa al descubierto según datos del propio TSE

por Kaosenlared.net

Los datos que se desprenden del seguimiento estadístico a los resultados que se han ido actualizando en la web del TSE, dejan en evidencia a los resultados dados por los golpistas el 29 de Noviembre

La semana anterior a la farsa electoral hondureña, las instituciones golpistas no dejaron de repetir que los resultados de las “elecciones” se conocerían de manera oficial unas pocas horas después de haber sido cerrados los colegios electorales. Unos y otros, golpistas todos, se vanagloriaban de tener uno de los sistemas informáticos de conteo de votos más avanzados del mundo, con una tecnología puntera en el sector. Sin embargo, y a pesar de tal tecnología tan precisa y avanzada, los resultados oficiales definitivos, con el 100% de las actas escrutadas, siguen a día de hoy, casi veinte jornadas después, sin conocerse. Hasta el momento seguimos con un 99% de las actas escrutadas. Suficiente, eso sí, para hacer una valoración en profundidad de los mismos.

Recordemos, antes de nada, que ya en la misma noche de la jornada electoral se produjo un considerable retraso en la presentación de los primeros datos “oficiales” por parte de los portavoces del TSE. El infalible sistema informático que nos habían vendido como el no va más de los sistemas para el conteo informático de votos, había sufrido una serie de “fallos técnicos” que dificultaron el conteo de los sufragios, provocando el primer incumplimiento en los anuncios sobre conocimiento exacto de los resultados oficiales que habían sido hechos durante toda la semana. No obstante, tales “fallos técnicos” no habían sido lo suficientemente graves como para impedir que se pudiesen dar unos primeros resultados oficiales, con su correspondiente porcentaje de abstención/participación según las proyecciones realizadas por el ente electoral a partir de dichos datos.

Según dichos datos “oficiales”, sobre un total de 8.682 actas escrutadas (56,8% del total), el número de votos ascendía hasta los 1.716.027, lo que, según las proyecciones realizadas a partir de tal tendencia de participación, suponía una participación total del 61,3% de los votantes censados. La abstención, por ende, se limitaba a un escaso 38,7%, una cifra muy por debajo de los datos que habían venido manejando durante toda la campaña aquellas fuerzas populares hondureñas opuestas al Golpe de Estado y, en consecuencia, a la celebración de estas elecciones antidemocráticas. Esas fueron las cifras exactas que se ofrecieron como oficiales a los medios de comunicación de todo el mundo, y esas fueron también las cifras oficiales en torno a las cuales los países reunidos en la Cumbre Iberoamericana de Estoril tuvieron que articular sus discursos, especialmente aquellos países cercanos o comprometidos con las tesis de los golpistas. Por supuesto, esas fueron también las cifras con las que abrieron los titulares y portadas de todos los medios de comunicación pro-golpistas del mundo. La alta participación habría tumbado democráticamente la lucha de las fuerzas de la resistencia y vendría a legitimar el resultado de estas elecciones celebradas en un clima poco acorde con lo que se supone debe ser la normalidad democrática. Así nos presentaron la noticia sobre los resultados electorales a los ciudadanos y ciudadanas de todos los países, salvo contadas excepciones.

Sin embargo, hubo un dato que la prensa internacional pro-golpista omitió deliberadamente: el propio TSE nos anunciaba en la noche de las elecciones que no sería hasta el Lunes cuando el tribunal comenzaría con el escrutinio directo, y que los resultados presentados la noche del domingo eran únicamente en base a llamadas entre los responsables del conteo en el TSE y los presidentes de las mesas electorales mediante teléfono celular. La propia prensa confirmaba dos días después que, para ese momento, apenas se habían ingresado un 2% de las actas escrutadas en el sistema de computo del Tribunal Supremo Electoral. Es decir, los resultados presentados el domingo 29 de noviembre por los portavoces del TSE no tenían el más mínimo rigor científico exigible para dar validez a unos resultados electorales. No al menos en lo referido a los porcentajes de abstención/participación. El conteo de votos mediante llamadas por teléfonos celulares es ya de por sí una práctica que carece en sí misma de cualquier rigor científico, como cualquiera de nuestros lectores podrá comprender, pero, además, si a eso le sumamos el hecho de que los datos de abstención/participación presentados eran referidos a proyecciones sobre el total de las actas (100% de las actas) que tomaban como base la tendencia marcada por ese conteo acientífico de votos referido exclusivamente al 56,8% de las mismas, los datos que nos ofrecieron el domingo 29 de Noviembre resultaban ser más propios de la ciencia ficción que de la realidad política hondureña. Si tales datos de abstención/participación se hubiesen ofrecido en base a lo contabilizado en esas (supuestas) 56,8% de las actas escrutadas, todavía podría haber tenido un lejano acercamiento con la realidad, siempre y cuando fuese cierto que tales actas habían sido contabilizadas, cosa que también estaría por demostrar.

Ergo, desde el mismo momento en que se empezaron a publicar en la web del TSE los primeros datos verdaderamente oficiales de los resultados según el sistema informático destinado a ello, y tal y como ya publicamos en Kaosenlared pocos días después de las elecciones, era una simple cuestión de tiempo esperar a que fuesen los propios datos oficiales presentados por el TSE los que anulasen y dejasen en evidencia las proyecciones de ciencia ficción presentadas el domingo 29 de Noviembre en lo referido a la ratio abstención/participación. Desde Kaosenlared, con ayuda de algunos de nuestros lectores en Honduras, hemos hecho un seguimiento de estos resultados, así como de los sucesivos informes presentados por el TSE, con la intención tanto de presentar a nuestros lectores los datos definitivos que, obviamente, no podrán leer en la prensa capitalista (ningún medio publicará algo que venga a desmontar la matriz creada en torno a la alta participación electoral y asumida ya en la mente de millones de personas en todo el mundo), como para analizar la evolución del conteo, en tanto que a partir de tal evolución se puedan ver con mayor claridad las artimañas de los golpistas para acercar los resultados definitivos a la satisfacción de sus intereses políticos y mediáticos. El resultado de este seguimiento se puede ver en la siguiente gráfica:

fraude


Los resultados finales, con un 99,2% de las actas escrutadas, nos hablan, como se puede ver en la imagen superior,  de una partición de un total de 2.280.218 votantes, lo que supone un 49,4% del total. Es decir, a la espera del conteo del 0,8% de las actas, la abstención queda ubicada ya en el 50,6%. Tenemos ya, pues, el primer dato de interés: la participación oficial presentada por los datos del propio TSE una vez se han utilizado los mecanismos informáticos encargados de llevar a cabo el conteo, queda casi 12 puntos porcentuales por debajo de aquellos datos de ciencia ficción que presentaron al mundo como oficiales en la noche del 29 de noviembre. Del 61,3% de participación hemos pasado, según ellos mismos confirman con sus datos, a un 49,4%. Ergo la abstención habría pasado de un exiguo 38,7% a un algo ya más notable 50,6%. Todo esto, repetimos, según los propios datos del TSE, organismo que carece de cualquier legitimidad democrática en un contexto de golpe de Estado militar como el que ha vivido Honduras durante toda la campaña y sigue viviendo en la actualidad. Imaginemos, pues, cuáles serán los datos reales. Seguramente no muy lejanos de ese 70% de abstención del que nos han hablado los informes llevados a cabo por las fuerzas de la resistencia en el mismo día de la jornada electoral.

Pero los datos que se desprenden de este seguimiento estadístico de los resultados que día a día se han ido actualizando en la web del TSE desde que empezaron a publicarse los primeros resultados realmente oficiales (antes habían publicado algunas cifras que después desecharon por completo), nos dejan otras interesante lecturas que no hacen sino confirmar la enorme farsa electoral que se ha llevado a cabo en Honduras al amparo de las fuerzas golpistas y con apoyo de los países más antidemocráticos y reaccionarios del mundo: EEUU, Israel, Colombia, etc. He aquí algunas de estas observaciones:

  1. Los datos de participación se han ido inflando a medida que se iba avanzando en el proceso de conteo, con un aumento brutal de la (supuesta) participación a partir de la segunda mitad del proceso de conteo (de 8.000 actas en adelante), frente a la tendencia de participación marcada por el cómputo de las primeras 8.000 actas, donde apenas se llegaba, de haber hecho una proyección al estilo de la realizada por los golpistas el 29 de noviembre (aunque esta proyección sí estaría basada en datos oficiales y no en –supuestas- llamadas telefónicas),  a una participación del 38%. Con el 53,2% de las actas escrutadas, el  propio TSE contabiliza una participación de apenas el 26% de los electores. Estos datos fueron publicados por Kaosenlared en la noticia mencionada anteriormente. Si seguimos a partir de ahí la evolución que se presenta en la gráfica de más arriba según los sucesivos informes presentados con posterioridad a esa cifra de actas (a partir del informe del 30 de Noviembre), se podrá observar con claridad la tendencia a engordar los datos de participación.
  2. Pero es a partir del 90% de las actas escrutadas cuando desde el TSE han vuelto a darle otro “empujón” a los datos referidos a la ratio abstencionismo/participación, impulsándolos de tal modo, y contra lo que apuntaban las tendencias a mitad de escrutinio, que definitivamente la cosa quedase en un 50%-50%, tal que los argumentos defendidos por Zelaya, que hablaban de que toda participación inferior al 50% debía anular la consulta ipso facto, no puedan ser utilizados como arma arrojadiza contra los intereses de los golpistas, y el discurso que están vendiendo ante la comunidad internacional. En la gráfica se pueden leer más interpretaciones de este hecho realizadas por los compañeros hondureños que han colaborado con Kaos en la elaboración de esta noticia.

Como decimos, todos los datos aquí analizados han sido hechos públicos por el propio TSE de Honduras, bien a través de su páginas web, bien a través de los sucesivos informes que han ido haciendo públicos con el paso de los días y a medida que se avanzaba en el conteo oficial de votos. Si ya sus propios números han hecho que las mentiras hechas públicas ante el mundo entero el pasado 29 de noviembre hayan quedado en evidencia, ¿qué credibilidad podemos otorgar los demás a estos golpistas? Si se ha demostrado, según sus propios datos, que mintieron impunemente con el único objetivo de crear una matriz de opinión internacional que hablase de la alta participación en las elecciones, así como para condicionar los debates que se estaban llevando a cabo en referencia al tema en la pasada Cumbre Iberoamericana de Estoril, ¿cuántas no serán las mentiras que han hecho públicas según la defensa de sus intereses políticos y que no han podido ser desmontadas hasta el momento?

Desde kaosenlared les decimos una de estas mentiras que es segura: la gran mentira de las elecciones del pasado 29 de noviembre. ¿Alguien lo duda?

Será cuestión de tiempo que alguien lo demuestre con pruebas fehacientes en las manos, aunque tengamos que esperar a que se desclasifiquen y se hagan públicos documentos de la CIA referidos al  tema en cuestión, como tantas otras cosas que ya se han conocido por esta vía en lo referido a los Golpes de Estado orquestados en América Latina por las burguesías autóctonas y las fuerzas del Imperio.

Para Kaosenlared. Pedro Antonio Honrubia Hurtado.

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