El Presidente Zelaya no saldrá de la Embajada antes o durante el traspaso de poder golpista

Tegucigalpa, 19 dic (EFE).- El Frente Nacional de Resistencia Popular que exige la restitución del orden constitucional en Honduras, considera que Manuel Zelaya no saldrá antes del 27 de enero de la embajada de Brasil, donde permanece desde hace tres meses.

“Con esa actitud de los golpistas de no querer soltar el poder, no creemos que el presidente Zelaya salga antes del 27 de enero, ni que él se preste a eso solo para legalizar la ceremonia del traspaso de poder”, dijo hoy a Efe el secretario general del Frente Nacional de Resistencia Popular contra el golpe de Estado, Juan Barahona.

El presidente de facto, Roberto Micheletti, reiteró esta semana que entregará el poder el 27 de enero a Porfirio Lobo, virtual presidente electo en los comicios del 29 de noviembre pasado.

“Llevar al presidente Zelaya el 27 de enero al Estadio Nacional (al traspaso de poder) sería una burla para el pueblo hondureño”, indicó Barahona, quien además reiteró que el Frente Nacional de Resistencia Popular sigue con su apoyo a Zelaya y exige “su liberación de la embajada” de Brasil “lo antes posible”.

Agregó que el Frente tiene previsto celebrar mañana, domingo, una asamblea popular en Tegucigalpa “para revisar el trabajo de organización que se está haciendo en todo el país y seguir exigiendo la restitución de Zelaya en el poder”.

Sobre el rechazo del régimen de Micheletti a que Zelaya saliera con un salvoconducto a México o República Dominicana, la semana pasada, Barahona indicó que “esa es una actitud normal de los golpistas”.

“Ellos, los golpistas, ahora han de estar arrepentidos de no haber hecho otra cosa con el presidente el día que lo secuestraron y le dieron el golpe de Estado”, enfatizó Barahona.

El dirigente popular considera que Lobo “es el más perjudicado con lo que está ocurriendo en el país, porque él necesita limpiar el camino para su investidura el 27 de enero”.

“Porfirio Lobo no ha limpiado ese camino porque no ha querido, él pudo haber contribuido a que el presidente Zelaya hubiera sido restituido si los diputados del Partido Nacional (el mismo del presidente electo) hubieran votado a favor de eso el pasado 2 de diciembre, pero no lo hicieron”, acotó.

El traspaso del poder el 27 de enero, según Barahona, será en un ambiente de ilegalidad, porque el presidente Zelaya y la mayoría de la comunidad internacional no reconocen las elecciones.

“Ese día en esa ceremonia estarán un presidente golpista impuesto por la oligarquía empresarial y otro electo en unas elecciones ilegales, mientras que el ausente será el presidente legítimo que eligió el pueblo en 2005, Manuel Zelaya”, concluyó Barahona.

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